lunes, 26 de marzo de 2007

Fernando Flores en Última Mirada


Buscando en YouTube, he daco con un video de una entrevista de Fernando Paulsen al senador Flores, en donde comenta acerca de los beneficios del internet y más...


Esa es la primera parte, la segunda es Link2



Luego de escuchar a Fernando Flores, me planteo una pregunta. ¿Es el Internet nuestra herramienta, más que cualquier otra, de desarrollo?¿Es también nuestra herramienta de interracción social, y que nos permita innovar? A mí parecer, totalmente. Nuestra generación, como se refiere el senador en el primer video, es una generación impregnada de tecnología, capaz de manejarse en ella sin ningún problema. Es una herramienta de organización, basta con tomar el ejemplo de la revolución pingüína.


Flores nos habla de un giro a la educación. Como en otros trabajos expone, la estructura cartesiana de la educación en nuestros tiempos se encuentra obsoleta, el "know what" es limitado, es explícito, y no compromete a la acción, es simplemente aprender algo. Es que los tiempos son otros. En consecuencia, cambios rotundos en la estructura educacional deben ser replanteadas. Flores nos propone el "know how", aprender a ser algo, involucrarnos ante el compromiso con la acción. ¿Pueda ser que ESTE factor, el APRENDER ALGO como en la actualidad, y no A SER ALGO como lo ideal, provoque nuestras limitaciones en cuanto a innovación e investigación?¿Pueda ser que el "know what", o mas fundamentalmente, el conocimiento mismo limite nuestra capacidad de innovar y por lo tanto, de ser emprendedores?

Les dejo el tema pendiente.

Fecha video: 4/9/06
Programa: Última Mirada, CHV.

Ignacio Larraín V.

Mi primer celular...a los 9.

"Mi primer Claro". Así se llama el nuevo plan de telefonía móvil que esta empresa ha lanzado al mercado, donde seguro todos hemos visto esos comerciales donde salen niños con un teléfono celular. Y si no lo ha visto, lo verá. porque nos están bombardeando masivamente con esta publicidad. Y quizás sin darse cuenta, ve pasar una nueva tendencia cada vez mas común en nuestros días: La de tener celular. Aunque sean niños. Y es que según estudios, e incluso si pasa por algún colegio, puede ver a esos niñitas con celulares rosados. ¿Qué tipo de fenómeno está pasando, y que consecuencias puede traer para un niño de 9 años la utilización de su celular? ¿Qué implicancias tiene a nivel sociológico esta conducta? En este artículo lo intentaré abordar.


A muchos nos ha tocado pasar frente a un colegio donde los alumnos están saliendo de clases. Y no es extraño sino cada vez más común, que divisemos una enanita con un celular nokia rosado, marcando a su mamá para que la vengan a buscar. Esta moda, que se ha enquistado en nuestra sociedad, no ha sabido medir la consecuencia sociológica y médica que constituye el entregar a un menor un teléfono móvil, y sólo se ha propagado masivamente llenando los bolsillos de una empresa de telefonía que ha pisoteado la salud de los niños. ¿Acaso saben cuánto daño puede hacer a nivel neurológico el uso del celular para un niño de 9 años?. Sir William Stuart, de Protección Radiológica de Gran Bretaña (NRPB), señala que "El cráneo de los niños no es suficientemente grueso, su sistema nervioso no está totalmente desarrollado y la radiación penetra con más fuerza en sus cerebros". Esto significa un daño de salud a corto y largo plazo, que debe ser considerado. Henry Lai, profesor de Bioingeniería de la Universidad de Washington, también señala que cuando usted utiliza un celular, absorve el 70 o el 80 porciento de la radiación emitida por el aparato.

¿Qué es entonces, lo que está pasando? En el ejemplo de Claro, que envía publicidad que incita a la compra para el niño de este celular, se está pasando a llevar la salud de este niño. Sin embargo, pueden objetar que la responsabilidad recae (y con buena justificación) en el padre, que es el que decide. En este punto, quisiera expresar mi punto respecto al tema. Independientemente que la publicidad recaiga en el mismo cliente, debería existir una legislación correspondiente al uso de la publicidad y en el daño que ocasiona el producto. De todas maneras, lo veo sumamente complicado, porque me consta que esta empresa de alguna forma u otra se las ingeniará para publicitar su producto. Ojo, no estoy en contra de Claro, sólo la tomo de ejemplo porque es algo que se está dando en los días de hoy.
Para retomar el tema, debo plantear la siguiente pregunta. ¿Es realmente necesario que un niño de 9 años tenga un celular? Los padres del niño simplemente pasan por encima del daño que puede ocasionar sobre él el uso del aparato, y la procupación se concentra en la ubicación del niño para irlo a buscar. Debo plantear otra pregunta. ¿Es responsable este cambio de procupación?¿No cree usted que es mas importante la salud del niño?. Sin embargo, siguen aumentando las ventas de celulares y no es extraño que a futuro cada vez niños de menor edad posean uno. Esto constituirá un efecto considerable en su salud. Y pareciera que nadie se diera cuenta.



"Mi Primer Claro" constituye para mí el primer paso apreciable de lo sucio que puede ser el negocio, y donde no hay un ente fiscalizador de estos aspectos. Habrá que esperar de estos niños con celulares de Mickey Mouse y Barbie las secuelas que provocarán el uso precoz de estos aparatos tan comunes en nuestro país. Quizás en ese instante, las autoridades tomen consciencia de lo que pasa.

Fuente: Geosalud

Ignacio Larraín V.


PD: Gente, pónganse las pilas! Si no opinan esto no funciona!! =S

sábado, 24 de marzo de 2007

Distinciones versus Verdades

Texto de Alberto Quiroga

9/23/2005

Distinciones versus Verdades

En este articulo hablaré sobre la importancia de vivir con distinciones y no con verdades. Este olvido, esta confusión nos puede llevar a la aniquilación de un "legítimo otro" que opera con otro conjunto de distinciones, tan válidas, como las nuestras.


La operación fundamental de un ser vivo es hacer distinciones. Los actos de distinción son los elementos que dan origen al lenguaje y todos los demás fenómenos humanos.

En la raíz misma del acto de vivir se encuentra el acto de hacer distinciones. El trazado de, límites es nuestra operación más primitiva y fundamental. Es la operación que crea un mundo de "cosas", incluyendo la "cosa" que denominamos nosotros mismos.

Al hacer distinciones, hacemos que las cosas existan. La palabra existir deriva del latín “existere”, que significa “destacarse de” .Por lo tanto, decir que algo existe significa simplemente que ha sido discriminado de un medio. Un “esto” ha sido separado de un “aquello”. Las cosas existen para los seres humanos cuando se les han dado límites definidos y definitorios. La diferenciación ética, lo bueno o lo malo, es lo que denominamos juicios o evaluaciones humanas.

El libro del Génesis describe la creación como una serie de divisiones o separaciones (todas con rótulo o nombre). Las historias populares de muchas otras culturas contienen descripciones equivalentes. Por ejemplo, los miembros de las tribus aborígenes de Australia cuentan cómo sus ancestros "cantaban" las cosas y las hacían existir al decir sus nombres en voz alta.

Sostienen, al igual que nosotros, que "nada es nada" hasta que se lo distingue por primera vez y se le da una especie de nombre o símbolo

Las palabras y símbolos aplicados a las distinciones le permitieron a la gente "tomar acción a la distancia": Un objeto justo enfrente de nosotros puede ser alzado. Sin embargo, si está más alejado en el espacio o en el tiempo, tal vez, en la sala de enfrente o en un plan para el futuro, ayuda si se le ha asignado un nombre. Podemos pedir a otro que lo muestre en forma inmediata o que lo muestre o traiga en un tiempo futuro. Sin ello, nuestra capacidad de coordinar con otros es solamente en la contingencia de los encuentros. Es decir, nuestra capacidad para coordinar acciones con otros se amplía enormemente.

Cada grupo de distinciones crea nuevas posibilidades de acción. Las divisiones que hoy parecen obvias son aquellas que se utilizan ampliamente en la cultura. Sin embargo, tal como lo demuestra la historia repetidamente, muchas de las divisiones actuales inusuales pueden ser esenciales para los ciudadanos del mañana. Siempre se inventan nuevas formas de cómo dividir un terreno.

Es tentador creer que existen divisiones tan fundamentales que tendrán una importancia duradera, produciendo verdades objetivas y permanentes. Sin embargo, las sorpresas periódicas en el campo del "conocimiento” son la regla y no la excepción. Tal como lo explica Bateson: "La división en partes y en todos del universo percibido es conveniente y puede ser necesaria, pero ninguna necesidad determina cómo se hará".

Mientras la vida continúe, se seguirán generando divisiones. Incluso en campos muy explorados de la actividad humana, sólo se han puesto en uso muy pocas alternativas. En ese sentido, nunca se puede cubrir completamente un tema: después de todo lo que se ha dicho y hecho, aún queda mucho por decir y hacer. Por supuesto, esto se aplica al campo de los problemas de los clientes también: cada situación puede ser explicada y resuelta de varias maneras. La mayoría de estas posibilidades, en cualquier momento, pasarán inadvertidas. A pesar de que es importante enfatizar las múltiples formas en las que, hipotéticamente, podrían trazarse las distinciones, es también imperativo reconocer que para una persona dada, en un momento dado, hay límites con los cuales puede distinguir. Estos límites están establecidos por la estructura de la persona, en interacción con el medio. La prueba positiva de que algo puede construirse en una forma en particular es que ha sido construido en esa forma. Lo que es, es. Un sistema sigue un cierto camino y no puede tomar otro.

Tomemos como ejemplo a los pacientes de un pabellón. ¿En cuántas formas se los puede subdividir y clasificar? ¿Cientos? ¿Miles? ¿Millones? Están las posibilidades obvias, tales como agruparlos por familia de origen, apariencia, sexo, inteligencia, años de educación, capacidad musical, lugar de nacimiento, grupo sanguíneo, estado financiero y las múltiples descripciones que aparecen en algún Manual de Diagnóstico y Estadística. También se los podría agrupar sobre la base de su preferencia por a) los que le gustan ver a TV en lugar de leer, b) comer carne roja o ser vegetariano, c) votar por los de izquierda a los de la derecha, d) los que leen libros o los que leen revistas e) estar en pro de la vida o en pro de la elección. Podríamos seleccionar a todos aquellos cuyas ocupaciones comienzan con una letra del alfabeto, los que han viajado al exterior o los que vieron una película determinada. Podríamos separar del grupo a aquellos cuyo intestino delgado contiene un grupo particular de bacterias o cuyo colesterol ha alcanzado un cierto nivel. Después están aquellos que consumen leche versus los que consumen bebidas. Los que participaron en obras teatrales escolares y aquellos que eran demasiado tímidos como para hacerlo, aquellos que probaron drogas contra aquellos que no lo han hecho, aquellos que fueron votados como los probables triunfadores por sus compañeros de clase contra aquellos ignorados por sus pares, y aquellos dispuestos a pagar un precio adicional por un jeans de marca contra aquellos que se conforman con uno sin marca. En otras palabras existen infinitas formas de distinguir. Cada división es legítima por propio derecho, cada una tiene una utilidad potencial para las tareas humanas y cada una representa sólo una de una fuente inagotable de posibilidades.

La legitimidad de las distinciones

Las "realidades" que tenemos disponibles son aquellas establecidas por nuestros actos colectivos de diferenciación. Las distinciones que hace el sistema nervioso de cualquier persona son legítimas (incluso si son únicas) y poseen una importancia potencial enorme para su norma de vida. El hecho de qué aquellas distinciones perturben la armonía social es otra cuosa. Los sistemas no hacen distinciones legítimas. Las distinciones ampliamente compartidas dentro de una misma cultura serán consideradas como más "reales". En otras palabras, la realidad es siempre cuestión de consenso. El consenso debe provenir de dos fuentes. La persona compara dos reinos de experiencia después de decidir cuál de ellos debería tener precedencia: "Si puedo tocarlo es real”. Ahora bien, la persona compara su experiencia con la de otra: "¿Tú también oíste eso?” Las personas que se están enfermando preguntan: ¿Es fiebre o sientes calor también?" o se toman la temperatura, que es una forma fácil de hacer un chequeo. Una persona que va a ver a un siquiatra quiere saber: "¿Estoy loco o hay otras personas con percepciones similares?". Siempre queremos saber lo que dice la encuesta. Muchos de los desacuerdos entre las personas son, esencialmente, disputas sobre las reglas de precedencia a seguir cuando chocan las distinciones provenientes de distintos ámbitos. Un marido sostiene que la psicoterapia bien valía su costo, pero su esposa no nota ningún cambio en su conducta. En cada uno de estos casos, dos grupos de distinciones no llegan a coincidir. Desde nuestro punto de vista, cuando las distinciones están en conflicto, los desacuerdos sobre cuáles apoyar y cuáles descartar son inevitables debates políticos. Sin embargo, a menudo se los describe como otra cosa: pensamiento inadaptado, no objetivo, irracional, conflictivo, etcétera. Dichas caracterizaciones implican una visión del mundo en la que una persona o un grupo de personas tiene un acceso privilegiado a la forma en que las cosas son en realidad: un estándar objetivo contra el cual debe medirse la validez de todas las demás distinciones. Sin embargo, la realidad siempre se establece al conferenciar con otros (que están más o menos en las mismas circunstancias). En otras palabras, todo lo dicho para establecer una realidad es dicho desde una tradición particular y falible.


El poder del consenso

La poderosa ilusión del realista de que se puede producir el conocimiento absoluto es fomentada por el hecho de que nos consultamos unos con otros. Ambos miramos a través del mismo microscopio, telescopio, prisma. Aplicamos las mismas teorías a lo que vemos. Dado que poseemos sistemas nerviosos similares, solemos ver aproximadamente lo mismo. Allí donde existe un consenso, tendemos a suponer objetividad. Sin embargo, el consenso nunca es estático y es apto para cambiar cuando se extienden los derechos de voto a grupos adicionales de personas.

Tomemos como ejemplo el personal de un hospital para enfermos. Estos se reúnen regularmente para discutir los diagnósticos. Los miembros del personal se felicitan a sí mismos por lograr un alto grado de acuerdo. Sin embargo, en esto no hay nada sorprendente, ya que fueron entrenados para estar de acuerdo. Fueron entrenados para desempeñar un rol al sostener ciertas tradiciones. Fueron seleccionados por similitud de intereses y afiliación profesional. Fueron a los mismos colegios (a veces, exactamente el mismo), estudiaron a las mismas autoridades, leyeron los mismos libros. Dentro de estas amplias agrupaciones, los miembros del personal pueden hacer otras distinciones, prestando atención sólo a las opiniones de un subgrupo de colegas a los que "respetan" o quienes comparten su afinidad por un teórico en particular o un punto de vista. Así, el consenso no es una coincidencia: ha sido arreglado previamente. Los miembros del personal del hospital no están evaluando la cruda realidad, están celebrando la comunidad dentro de un club con estrictas reglas de admisión. En estos contextos, que apoyan el consenso, lo interesante son las disputas y no los acuerdos.

Estos intercambios entre profesionales y aquellos a los que sirven son potencialmente útiles. Nos recuerdan que aquello que un grupo considera como hechos evidentes y con validez científica, para otro grupo no son más que un conjunto de opiniones limitadas, intolerantes y egoístas. A veces, cuando los las personas acuden a otras, lo único que quieren es un aliado en su lucha por mantener el consenso.

La fabricación de mitos

En el reino de la actividad, humana, debemos aceptar que todos los llamados "descubrimientos" sobre el mundo son sólo inventos humanos tentativos y ligados a la tradición. Pronto aparecerán otros inventos. De hecho, la historia lo ha demostrado así. La mayoría de nuestras creencias preferidas no ha tenido un gran récord. Después de períodos de tiempo relativamente cortos fueron revelados como mitologías. Los mitos actuales no son más aptos para prosperar que aquellos de las décadas anteriores. Algunas creencias persisten frente a datos disponibles totalmente contradictorios

Hay muchos otros ejemplos de la manera en que, como "profesionales" que tratan de ser "objetivos", tendemos a perder de vista los discernimientos ganados con la experiencia diaria. Por ejemplo, cuando estamos deprimidos, sabemos que nuestro pensamiento se torna negativo: nada parece encajar con el mundo y los pequeños problemas parecen enormes. Cuando nos cambia el estado de ánimo, estos pensamientos oscuros desaparecen y los problemas vuelven a parecer fácilmente manejables.

La mayoría de nosotros está familiarizado con personas que han crecido y se han convertido en seres alegres, bien adaptados y de éxito a pesar de haber tenido una niñez caracterizada por descuidos por parte de los padres, traumas y abusos. Por otro lado, conocemos a personas que no les ha ido muy bien a pesar de haber tenido padres buenos y haber sido, criados en forma corriente. Nuestros hermanos y hermanas pueden haber salido muy distintos a nosotros, a pesar de haber sido, criados por los mismos padres y haber sido expuestos a medios similares.

Podríamos ser menos susceptibles a los mitos profesionales si ponemos la "objetividad" entre comillas. De otra manera, nos dejamos llevar por cada nuevo manifiesto de las autoridades. Pensamos que la gente debería mantenerse informada sobre lo que dicen los expertos pero, al mismo tiempo, deberían reconocer que las opiniones expertas son sólo grupos de distinciones y están sujetos a cambio sin aviso previo.


Campos de acción

Las distinciones generan espacios de acciones. Estos espacios pueden tener puntos de intersección. Por ejemplo, los espacios del ajedrez y de las damas incluyen tableros similares. Sin embargo, por definición, cada campo está separado y es distinto; es un campo cerrado. El ajedrez sólo permite tácticas de ajedrez y las de damas sólo permiten tácticas del juego de las damas. Desde un punto de vista estricto, los movimientos del ajedrez nunca nos transportan fuera del juego, y las prácticas religiosas sólo nos llevan a más religión. A pesar de que los obispos (en ajedrez, alfil) existen tanto en el ajedrez como en la religión, tienen funciones diferentes y no son intercambiables.

A veces parece como si una persona pudiera "salir" de un espacio utilizando "equipos" que pertenecen a otro. Los jugadores de fútbol (que siempre están convencidos de que Dios está de su lado) rezan por vencer al equipo opuesto. Sin embargo, los equipos de fútbol ganan al sumar más goles. Las personas operan en muchos campos distintos con bastan te proximidad temporal y pueden cambiar de un campo a otro con rapidez. Muchas personas se sienten consternadas, por no poder comprender el carácter individual de los espacios de acciones. Tratan de obtener satisfacción en un ámbito mientras operan en otro totalmente diferente. Por ejemplo, una persona sigue esperando que su próxima promoción laboral lo conducirá a la felicidad. Pero las promociones laborales suelen conducir a otras promociones y no a la felicidad. Las personas no pueden apreciar que la solución que "buscan" no está disponible en el espacio donde la buscan.

No todos los campos de distinción son campos del lenguaje. Después de todo, las ranas y los paramecios hacen distinciones a pesar de no poder hablar, al igual que los bebés. Sin embargo, varias de las distinciones más interesantes, en particular desde el punto de vista de los seres humanos, son aquellas que están personificadas en los actos de lenguaje. Hasta los ámbitos de experiencia que parecen estar relativamente libres de lenguaje suelen incorporar componentes lingüísticos. Por ejemplo, el dolor no es sólo la acumulación de una sensación no elaborada. Es una sensación filtrada a través de un conjunto de percepciones de lenguaje.

Una vez que se reconoce que la experiencia es una conversación sobre un hecho (no sólo el hecho en sí), se aclaran un gran número de misterios.

Cuando se distingue algo en forma diferente, se trata de cambios de identidad. Pero esto no significa que uno tenga el poder de cambiar cualquier cosa a voluntad sólo con asignarle un nombre. Por ejemplo, no se puede convertir una silla en una mesa sólo con decirlo. Si intenta hacerlo, la silla seguirá siendo silla y la gente lo considerará un loco. Las distinciones del lenguaje representan las prácticas de la comunidad, y no se puede permanecer como miembro de una comunidad con buena imagen si se compromete caprichosamente con la palabra mágico.

Los actos de distinción acarrean profundas connotaciones. Los seres humanos viven sus distinciones. Tal como se demostró con la publicación del libro de Salman Rushdie, Versos satánicos, un giro verbal puede instigar una gran revuelta y derramamiento de sangre. También, la decisión de la Corte Suprema norteamericana que permitía quemar banderas perturbó profundamente a muchos ciudadanos. Por otra parte, la bandera norteamericana es sólo un trozo de tela. Al mismo tiempo, es una distinción simbólica. El furor sobre cómo debe ser tratada subraya el hecho de que nuestras distinciones somos nosotros.

Resumen

Vivir consiste en hacer distinciones. Cada distinción hace que algo exista. Los ámbitos de distinción son los "tableros" donde jugamos los juegos de la vida. Estos espacios están contenidos en sí mismos: tienen sus propios límites, vocabularios y gramáticas de interacción. En cada ámbito se debe jugar con un conjunto particular de reglas. Si uno quiere jugar un juego diferente, debe pasar de un espacio a otro.

Constantemente se inventan nuevos grupos de distinciones y otros viejos caen en desuso. Incluso aquellos paradigmas que consideramos más estables (aquellos que parecen reflejar la realidad misma) están sujetos a cambio. Sin embargo, el consenso no confiere objetividad. Al poner la "objetividad" entre comillas nos recordamos que nuestras distinciones son invenciones humanas y no verdades fundamentales. Todas las distinciones, incluyendo las impopulares, son legítimas. Como cualquier otro grupo de distinciones, deben ser juzgadas sobre la base de su viabilidad al permitimos vivir todos juntos.

Las distinciones no nos surgen simplemente como invenciones arbitrarias. Surgen a partir de las practicas compartidas y también están limitadas por ellas. Las distinciones recubren una historia de interacciones. El modo en que pensamos, creemos y actuamos es la historia de quienes somos.

Las distinciones son los bloques de construcción fundamentales de la vida.

lunes, 19 de marzo de 2007

El nuevo logotipo de AN.

Bueno, como se pudieron dar cuenta, he creado un logotipo al blog con el fin de que sea el sello propio de nuestra página. Está sujeto a cambios si a alguien no le gustó...
Se vienen nuevos artículos así que atentos!!

Ignacio Larraín V.


Un poco de humor...

Bueno, para que no sea tan densa la cosa, subo un poco de humor de Ricardo Liniers, que a mi me causa MUCHA risa, y además me hace pensar mucho, tiene una manera especial de ver la vida...


En un rato más subiré un tema que me preocupa personalmente, pero que lo dejo como SORPRESA...
Y si quieren mas Liniers les doy su blog: AutoLiniers

Saludos!

Ignacio Larraín V.

domingo, 18 de marzo de 2007

Nueva Región de Los Ríos

Tras 30 años de lucha, la Presidenta de la República
Michelle Bachelet dió el 16 de marzo del presente
el puntapié final para la creación de la nueva Región
de Los Ríos, con Valdivia como capital. Pero, ¿Habrá valido la pena?



Valdivia. ¿Quién no ha oído hablar de esta ciudad tan pintoresca, como si hubiera salido de un cuadro del siglo pasado, rodeada de ríos salvajes, que conservan en su recuerdo el sonido galopante de Pedro de Valdivia? Es que esta atractiva ciudad ha tomado protagonismo en el acontecer nacional, ya que hace dos días, y luego de 30 años de lucha, la Presidenta Michelle Bachelet puso la firma que creó la nueva Región de los Ríos. Sin embargo, restan 178 días para poner en marcha el proyecto. En todo caso, para muchos se viene ahora la parte complicada. El alcalde de Valdivia, Bernardo Berger, señaló el viernes que en la tarea de dar forma a la región, que comenzó a partir de ese día, es “una tarea en la que puede estar ausente. Porque la construcción de la región significa no sólo un nuevo territorio o una nueva administración. Significa apostar a transformar en acciones y obras, las posibilidades de desarrollo sociales, económicas, educacionales y culturales de nuestras familias. Y en estos desafíos, todo tenemos mucho que decir y mucho que contribuir”.
Sin embargo, siguen habiendo opositores al proyecto en distintas partes del país, que argumentan sobre un altísimo gasto en el presupuesto para crear esta región, sumándole a eso una gran cantidad de cargos y puestos. O sea, más burocracia. Otra gran crítica que se le hace a esta ciudad, es su poca capacidad para sacarle provecho a sus potencialidades. Y para otros, simplemente el crear otra región no significa nada, y el presupuesto se queda en Santiago.
En Valdivia están contentos. Contentos porque saben que aunque el ingreso que llegará no es titánico, a largo plazo contribuirá al progreso de la región. De todas formas, todavía queda por crearse la región de Arica-Parinacota.
Así que los escolares pueden ir renovando Atlas para aprenderse las regiones bien y no tener confusión en la PSU...
Pero queda una duda pendiente...¿Traerá acaso esta creación los beneficios que se esperan? ¿Habrá valido la pena tanto esfuerzo? ¿Se sacará provecho finalmente de los recursos que posee Valdivia? Temas que quedan en debate público.

Ignacio Larraín V.


sábado, 17 de marzo de 2007

Un mundo sin America...



"Imagínen un mundo sin América...". Con esta proposición, adornada de música que pareciera de inicios del siglo pasado, el narrador nos introduce en un mundo paralelo, un mundo sin la gran potencia que nosotros conocemos. En ello, y anunciado por un locutor de televisión, se van relatando las distintas características que tendría nuestro mundo si nunca hubiera existido "América". Sin querer nombrarles aquellas características, los invito a que vean el video y me respondan una pregunta...¿Cómo sería este mundo sin América?¿Sería como lo plantea el video?

La opinión es de ustedes...Úsenla Ü.

NOTA: EL VIDEO ESTÁ EN INGLÉS.

Ignacio Larrain V.

Por qué el mundo aún no es plano


El mundo es plano argumentan hoy los adalides de la globalización, asegurando que las fronteras están desapareciendo. Contraviniendo la moda, Pankaj Ghemawat -uno de los más destacados economistas indios y afamado profesor de Harvard- critica ese optimismo y sentencia que el planeta sigue privilegiando lo local y que la teoría del mundo plano se asemeja a la tesis del fin de la historia proclamada por Fukuyama. "El 90% de los llamados telefónicos, del tráfico web y de las inversiones mundiales es puertas adentro y no entre distintas naciones", dice.

Por Pankaj Ghemawat

"Las ideas se difundirán más rápido, obviando las fronteras. Los países pobres tendrán acceso inmediato a la información que alguna vez estuvo restringida a las naciones industriales y que viajaba lentamente... si es que lo hacía. Masas electorales completas sabrán cosas que otrora sólo sabían unos cuantos burócratas. Pequeñas empresas ofrecerán servicios que antes sólo podían brindar las gigantes. La revolución de las comunicaciones es profundamente democrática y liberadora, nivelando el desequilibrio entre grandes y pequeños, ricos y pobres".

La visión global que el economista y periodista británico Frances Cairncross predijo en su libro Death of Distance (Harvard Business School Press, 1997) pareciera estar a la vuelta de la esquina. Parecemos vivir en un mundo que ya no es un conjunto de naciones "locales" aisladas, separadas por altas barreras tarifarias, deficientes redes de comunicaciones y sospechas mutuas. Es un mundo, si hay que darle crédito a los más connotados partidarios de la globalización, crecientemente conectado, informado y "plano".

Se trata de una idea atractiva. Si las tendencias editoriales son un indicador de algo, la globalización es más que una poderosa transformación económica y política: es una floreciente industria. Según el catálogo de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, en los años 90 se publicaron cerca de 500 libros sobre el tema; entre el 2000 y 2004, fueron más de 4.000. De hecho, entre mediados de los 90 y el 2003, la tasa de crecimiento de los títulos relacionados con la globalización se duplicó cada 18 meses.

En medio de todo este boom, existen varios libros sobre la materia que se las han arreglado para lograr una importante atención pública. Durante una reciente entrevista en televisión, la primera pregunta que se me hizo -en un tono muy serio- fue por qué yo seguía creyendo que el mundo es redondo y no plano. Desde luego, el entrevistador se estaba refiriendo a la tesis del afamado columnista del New York Times, Thomas L. Friedman, expuesta en su libro best seller The World is Flat ("El mundo es plano", que lleva 100 semanas en la lista de los más vendidos del NYT).

Friedman asegura que existen diez fuerzas -la mayoría de las cuales facilitan la comunicación y la colaboración a distancia- que están "aplanando" la Tierra y nivelando un campo de juego de competitividad global. Dichas fuerzas no se parecen a ninguna otra que el mundo haya conocido con anterioridad.

Pareciera ser más que convincente. Pero las afirmaciones de Friedman son sólo la última de una serie de exageradas visiones, las que incluyen "el fin de la historia" y la "convergencia de los gustos". Algunos autores de esta "escuela" consideran a la globalización como algo muy bueno: un escape respecto de las antiguas escisiones tribales que han dividido a los seres humanos, o una oportunidad para vender las mismas a todos los habitantes de la Tierra.

Sin embargo, sus argumentos se caracterizan por ser invocaciones emocionales más que racionales, por una dependencia de lo profético, por un despertar semiótico (esto es, tratar a todas las cosas como signos), por un foco en la tecnología como impulsor del cambio, por un énfasis en la educación como creadora de "nuevas personas" y, sobre todo, por clamar a gritos por atención pública.
Pero todos ellos tienen algo en común: están equivocados.

Lo cierto es que hoy el mundo está lejos de estar tan conectado como nos quieren hacer creer estos autores. A pesar de todo lo que se ha dicho -un planeta en el que la información, las ideas, el dinero y las personas pueden trasladarse más rápido que nunca-, sólo una fracción de lo que consideramos globalización existe en realidad.

El retrato que surge de una mirada atenta sobre la forma en que hoy interactúan las empresas, las personas y los Estados es el de un mundo que recién comienza a darse cuenta del potencial de una verdadera integración global.

Y lo que los partidarios de esta moda no dicen es que el futuro de la globalización es mucho más frágil de lo que se piensa.

El mito de la inversión extranjera

Las pocas ciudades que dominan la actividad financiera internacional -Frankfurt, Hong Kong, Londres y Nueva York- se sitúan en la cúspide de la moderna integración global; es decir, están relativamente bien conectadas unas con otras. Pero cuando se examinan las estadísticas mundiales -la generalidad-, el cuadro que surge es el de una extrema conectividad a nivel local y no el de un mundo plano. Es decir, la mayor parte de las actividades económicas está todavía muy concentrada en el plano doméstico.

Un mantra favorito de los adalides de la globalización es: "Las inversiones no conocen fronteras". ¿Pero cuál es la proporción del capital total -que se invierte alrededor del mundo- que las empresas llevan fuera de sus países de origen? La suma total de la formación de capital en el mundo, generada por Inversión Extranjera Directa (IED), ha sido de menos de 10% durante los últimos tres años respecto de los cuales se tiene información (2003-2005).

En otras palabras, más del 90% de la inversión fija sigue siendo doméstica. A pesar de que la ola de fusiones puede aumentar esa proporción, ésta nunca ha llegado al 20%. En un entorno completamente globalizado uno debería esperar que esta cifra fuera mucho más alta, cercana al 90%, según mis cálculos.

Y la IED no es un ejemplo extraño o poco representativo. Los niveles de internacionalización asociados con la migración entre países, llamadas telefónicas, investigación en gestión y educación, donaciones a fundaciones privadas, patentes, inversiones en acciones, y comercio, representados como una fracción del Producto Interno Bruto (PIB), están todos mucho más cerca del 10% que del 100%.

Por ello, si alguien me pide adivinar el nivel de internacionalización de alguna actividad sobre la cual no tengo información en particular, diría que ésta debería acercarse al 10% más que al 100%. A esto lo llamo la "Presunción del 10%". En términos más amplios, éstos y otros datos sobre la integración internacional sugieren un mundo semiglobalizado, en el cual no pueden ser ignoradas las barreras existentes entre los países. Desde esta perspectiva, lo que más sorprende de muchos escritos sobre globalización es el alcance de sus exageraciones.

En resumen, los niveles de internacionalización en el mundo actual están muy por debajo de lo que sugieren los partidarios de la globalización.

Las fronteras sí existen

Si uno creyera en las visiones más extremas de los triunfalistas de la globalización, tendría que esperar ver un mundo en el que las fronteras nacionales son irrelevantes y en el que los ciudadanos se ven a sí mismos como miembros de megacomunidades políticas. Es verdad: las tecnologías de comunicación han mejorado drásticamente durante los últimos 100 años. El costo de una llamada telefónica de tres minutos de Nueva York a Londres cayó de US$350, en 1930, a US$0,4 en 1999. Hoy, gracias a la telefonía por internet, ese valor se aproxima a cero.

La propia red es sólo una de las tantas nuevas formas de conectividad que han avanzado mucho más rápido que el viejo servicio telefónico. Este ritmo de mejora ha inspirado las impetuosas proclamaciones sobre el ritmo de la integración global.

Pero hay un tremendo salto entre predecir estos cambios y aseverar que los costos de las comunicaciones -cada vez más bajos- eliminarán los efectos de la distancia. Aunque las fronteras han declinado en forma significativa, ellas no han desaparecido.
Para entender por qué, es cosa de analizar la industria del software de India, una de las favoritas de Friedman y otros. Friedman cuenta que Nandan Nilekani, CEO de Infosys, la segunda empresa más grande de este tipo, fue su inspiración para la noción de un mundo plano. Pero lo que Nilekani ha señalado en privado es que a pesar de que sus programadores pueden hoy abastecer a Estados Unidos desde India, el acceso a este país está, en parte, asegurado por capital estadounidense que se invierte para conseguir ese resultado. En otras palabras, el éxito de la industria de las Tecnologías de la Información (TI) de India no está exento de restricciones políticas y geográficas. El país de origen importa, incluso para el capital, el cual suele ser considerado apátrida.

También vale la pena ver el caso de la empresa de software líder de India, Tata Consultancy Services (TCS). Friedman ha escrito al menos dos columnas en el New York Times sobre las operaciones de TCS en América Latina. "En el mundo actual, que exista una empresa india dirigida por un húngaro-uruguayo que le presta servicios a bancos estadounidenses, con ingenieros montevideanos dirigidos por técnicos indios que han aprendido a comer ensaladas uruguayas, es la nueva normalidad", escribe Friedman.

Quizá. Pero la pregunta real es por qué la compañía estableció esas operaciones. Ya que trabajé como asesor en estrategia para TCS desde el 2000, puedo asegurar que los motivos vinculados a la tiranía de los husos horarios, los idiomas y la necesidad de estar cerca de las operaciones locales de los clientes pesaron mucho en la decisión. Esto dista bastante del mundo retratado por los partidarios de la globalización, en el que la geografía, los idiomas y la distancia no importan.

Los flujos de comercio ciertamente confirman lo que digo. Considérese el que existe entre Estados Unidos y Canadá, la mayor relación bilateral de su tipo en el mundo. En 1988, antes de que entrara a regir el Nafta, se estimaba que los niveles de intercambio de mercancías entre las provincias canadienses -esto es, al interior del país- eran 20 veces superiores a su comercio con los Estados de su vecino, de similar tamaño y ubicados a distancias parecidas. En otras palabras, existía un "sesgo local" intrínseco. Aunque el Nafta ayudó a reducir la proporción de comercio doméstico en relación al comercio internacional -que era, a mediados de los 90, de 10 a 1-, hoy todavía es de 5 a 1. Estos números se refieren sólo a mercancías; en el caso de los servicios, la proporción es varias veces mayor a favor del comercio local.

Claramente las fronteras -en nuestro mundo aparentemente "sin fronteras"- todavía le importan a la mayoría de las personas.

La derrota de Google

Si existe un ámbito en el que las fronteras deberían ser insignificantes y en el que los adalides de la globalización deberían estar en lo cierto respecto de sus modelos optimistas, ése debería ser internet.

Sin embargo, el tráfico web al interior de los países ha crecido mucho más rápido que el que se da entre las distintas naciones. Al igual que en el mundo real, los vínculos de internet decaen con la distancia.

Puede que las personas alrededor del mundo estén cada vez más conectadas, pero no se están conectando entre sí. El usuario promedio en Corea del Sur puede que pase varias horas al día online -en teoría conectado al resto del mundo-, pero es mucho más probable que chatee con amigos de la misma ciudad -o les envíe correos electrónicos a familiares dentro de su país- a que conozca a un navegante de Los Angeles o de Sudamérica. Estamos más conectados, pero no somos más "globales".

Es cosa de revisar Google, el cual proclama que incluye más de 100 idiomas y, en parte por eso, ha sido clasificado como el sitio web más globalizado. Sin embargo, sus operaciones en Rusia (el cofundador de la empresa, Sergey Brin, nació en ese país) sólo han logrado captar el 28% de ese mercado. El 64% lo tiene la empresa web local, Yandex, líder en servicios de búsqueda en esa nación. De hecho, esta firma y otra -Rambler, también local- representan cerca del 91% del mercado ruso de publicidad online vinculada a las búsquedas web.

¿Qué es lo que ha bloqueado la expansión de Google en dicho mercado? La razón principal es la dificultad de diseñar un motor de búsqueda que maneje las complejidades lingüísticas del idioma ruso. Además, los competidores locales están más sintonizados con los usuarios, desarrollando, por ejemplo, métodos de pago a través de la banca tradicional para compensar la poca penetración que tienen las tarjetas de crédito.

Y aunque Google ha duplicado su alcance desde 2003, tuvo que establecer una oficina en Moscú y contratar ingenieros de software rusos, subrayando la persistente importancia de la ubicación física. Incluso ahora, las fronteras entre los países definen -y restringen- nuestros movimientos más de lo que la globalización las logra derribar.

¿Y qué pasará mañana?

Si para mí la globalización es hoy un término inadecuado para definir el estado actual de integración, existe una contraargumentación obvia: aun cuando el mundo no sea todavía lo suficientemente plano, lo será mañana.

Para responder, hay que ver las tendencias. Los resultados son decidores. En algunas areas, la integración alcanzó sus niveles máximos hace varios años. Por ejemplo, cálculos aproximados sugieren que la cantidad de migrantes internacionales representaba cerca del 3% de la población mundial en 1990 versus los 2,9% del 2005.

Es útil examinar el considerable impulso que los partidarios de la globalización le atribuyen a la avalancha de cambios de políticas que llevó a muchos países -particularmente, China, India y la ex Unión Soviética- a involucrarse en forma más extensiva en la economía internacional. Una de las descripciones de estos cambios de políticas y sus implicancias es la que brindan los economistas Jeffrey Sachs y Andrew Warner: "Los años transcurridos entre 1970 y 1995 y en especial la última década, han sido testigos de la más notable armonización institucional e integración económica entre naciones ocurrida en la historia mundial. Si bien la integración económica aumentaba a lo largo de los años 70 y 80, la amplitud de la integración sólo se ha vislumbrado nítidamente desde el colapso del comunismo en 1989. En 1995, un sistema económico global dominante estaba emergiendo".

Sí, tales aperturas fueron importantes. Pero pintarlas como un mar de cambios es, a lo menos, poco preciso. Es cosa de recordar la presunción del 10%: la integración está recién comenzando. Las políticas que promulgamos nosotros, seres humanos inconstantes, son sorprendentemente reversibles.

Es por ello que "El fin de la historia" de Francis Fukuyama -en el cual la democracia liberal y el capitalismo impulsado por la tecnología supuestamente habrían vencido a otras ideologías-, aparece como una tesis bastante curiosa en la actualidad. Tras el 11 de septiembre de 2001, el choque de civilizaciones de Samuel Huntington pareciera ser al menos un poco más profético.

Pero si uno se mantiene en el plano económico, como Sachs y Warner lo hacen, pronto se atisban evidencias contrarias al carácter supuestamente decisivo de las políticas de apertura y del supuesto nuevo "sistema económico global dominante".

El llamado Consenso de Washington en torno a políticas pro mercado se estableció para enfrentar la crisis cambiaria asiática de 1997 y desde entonces se ha desgastado en forma substancial, por ejemplo, con el giro hacia el neopopulismo en gran parte de América Latina. En términos de resultados económicos, la cantidad de países -en América Latina, África y la ex Unión Soviética- que se han escindido del "Club de la convergencia" (establecido para mejorar la productividad y las brechas estructurales frente a los países industrializados avanzados) es al menos tan impresionante como la cantidad de naciones que se han unido a dicho grupo.

En un nivel multilateral, la suspensión el 2006 de la ronda de Doha sobre libre comercio -que llevó a The Economist a publicar una portada titulada "El futuro de la globalización" y a mostrarla como un barco varado- no es un presagio promisorio. Además, la reciente ola de fusiones y adquisiciones internacionales pareciera enfrentar, en un rango cada vez más amplio de países, un mayor proteccionismo.

Puede ser que tal como estas conductas han cambiado en los últimos 10 años, existe desde luego una posibilidad cierta de que puedan volver a revertirse en la próxima década. El punto es que no sólo es posible revertir las políticas pro globalización, sino que es relativamente fácil imaginar que ello ocurra. Específicamente, tenemos que contemplar la posibilidad de que una profunda integración económica internacional sea inherentemente incompatible con la soberanía nacional, en especial dada la tendencia de los electores de muchos países, incluidos los avanzados, a favorecer "más proteccionismo" en vez de "menos proteccionismo". Tal como lo dijo Jeff Immelt, CEO de GE, a fines de 2006: "Si uno sometiera la globalización a una elección popular en Estados Unidos, perdería". Incluso si la integración entre países continúa con su senda ascendente, es improbable que el camino de aquí hasta allá sea fácil o sin curvas peligrosas. Con toda probabilidad, habrá conmociones y ciclos, e incluso otro período de estancamiento o de cambio de dirección que durará décadas. No sería algo sin precedentes, en todo caso.

Los adalides de la globalización describen un mundo que no existe. Se trata de una excelente estrategia para vender libros. Como estos episodios de engaño masivo suelen ser relativamente cortos, aun cuando logren un amplio apoyo, uno simplemente debería esperar que éste en particular se diluyera. Pero lo que está en juego es demasiado. Es probable que los gobiernos que se compran la visión de un mundo plano le presten demasiada atención a la "camisa de fuerza dorada", enfatizada por Friedman en su libro previo, The Lexus and the Olive Tree, la que supuestamente debería asegurar que la economía importa más y más, mientras que la política cada vez menos. Adherir a esta versión de un mundo integrado -o peor aún, usarla como base para la adopción de políticas- no sólo es poco productivo, sino que peligroso.


Relacionados:


Lo falso y lo verdadero (1)

El mundo es plano (2)

La otra globalización (3)

martes, 13 de marzo de 2007

Emprendimiento en nosotros, ¿Cómo canalizarlo y aplicarlo?

Entendemos como un emprendedor al individuo que por esencia y no por método se compromete con la sociedad en la que está inmersa. Este emprendedor es capaz de escuchar al prójimo, y contextualizar su situación en la historia, distingue anomalías sociales y se anticipa a las preocupaciones del bien común. Es un innovador, que se hace cargo del mundo y que explora en otras culturas y tendencias ideas nuevas para crear. El emprendedor nunca se queda estático, siempre se encuentra en una misión de trabajo y está dispuesto a correr riesgos. Se enfrasca en comunidades, administra compromisos y mantiene la confianza. Así, sus características y dotes desarrollados a lo largo de su trayectoria, y el fortalecimiento de sus falencias al fracasar, permiten atender a las anomalías comunes de la comunidad.


El emprendedor antes descrito no nació siendo un emprendedor, sino que lo va desarrollando dinámicamente y observando los procesos sociales que lo envuelven. Tampoco se guía de reglas ni de metódos, pues él tiene un espíritu emprendedor, que corresponde a sensibilidades, estados de ánimo y percepciones que lo llevan a un estilo propio.

Entonces, si todos poseemos tal atributo como es ese espíritu emprendedor, y si sabemos que está ahí,
¿Cómo podemos sacarlo a la luz y aplicarlo efectivamente?

Los invito a opinar.


Ignacio Larraín V.


domingo, 11 de marzo de 2007

Proyecto piloto que podría replicarse en América Latina: Hay vida después del fracaso

Domingo 11 de marzo de 2007

Beatriz Veloso Hirata


Un emprendedor logra ser exitoso tras dos intentos fallidos, en promedio. Para aprovechar la experiencia de los que quiebran, estimular a que otros se aventuren nuevamente y salvar a los que estén al borde de la crisis, surge esta iniciativa inédita en el mundo y que empezará en Chile.

------------------------------
------------------------------------------------------------------

"El emprendimiento se aprende en la práctica. Muchos empresarios exitosos fallaron más de una vez", dice Raúl Rivera, presidente del Foro Chileno Pro Innovación.

Más específicamente 2,5 veces. Este es el promedio mundial de intentos antes de que un emprendedor consiga tener éxito, según Gabriel Hidalgo, gerente general de Octantis.

A partir de estas premisas, el IESE de Barcelona, la incubadora Octantis y el Foro Chileno Pro Innovación desarrollaron -con apoyo del BID- un proyecto conjunto cuyo principal objetivo es estimular la reentrada a emprendedores con una primera experiencia no exitosa.

Se trata de una iniciativa inédita en el mundo, comenta Rivera, porque nunca antes se había elaborado un plan de acción englobando los ámbitos de políticas públicas, financiero, empresarial, cultural y social.

El proyecto piloto será desarrollado en Chile y podrá ser replicado en el resto de Latinoamérica.

La iniciativa también contempla la prevención temprana de problemas y la rápida resolución de situaciones de crisis a fin de minimizar el impacto negativo de la quiebra en su entorno.

"El re-emprendimiento envía una señal muy valiosa a todos emprendedores sobre la posibilidad de recuperarse de posibles errores", opina Juan Roure, profesor de IESE.

Otro aspecto distintivo del proyecto es que está enfocado sólo a empresas dinámicas -conocidas como gacelas- es decir, las que crecen a tasas entre 30 y 100% anual y que facturan un mínimo de US$ 100 mil en el primer año.

"El valor que tienen estas firmas es que son grandes generadoras de empleo", explica Rivera. En Chile hay en torno de 1000 a 5000 empresas, según estimaciones de Octantis.

Incluso el gobierno la reconoció como un tema prioritario en su agenda.

"Queremos hacer una política que establezca un círculo virtuoso en que se nace, se prospera, se sale y se reemprende", dijo Alejandro Ferreiro, Ministro de Economía, en el Congreso de Finanzas y Negocios de ICARE en diciembre pasado.


Barreras de salida

El mal planteamiento inicial del negocio es la principal causa de fracaso de las empresas, según el estudio conducido por Octantis con 30 gacelas fallidas en Santiago.

Otros motivos comunes del fallo son los problemas financieros, de recursos humanos y legales. (ver infografia).

En la mayoría de los casos de dificultad financiera, los bancos ejecutaron las deudas (53%) y sólo en 5% de los casos los emprendedores recibieron un financiamiento complementario para una nueva inversión.

Sin embargo, 85% de los encuestados no conoce instrumentos de asesoramiento a los empresarios para anticipar la aparición de dificultades financieras.

Tras la quiebra, 80% reinició un nuevo negocio, pero casi la totalidad de estos re-emprendedores encontró dificultades relacionadas con el capital.

Problemas de financiamiento, falta de motivación, restricciones legales, escasez de recursos y desconfianza de socios potenciales fueron las razones por las que el 20% restante decidió no intentarlo de nuevo.

"Una de las principales barreras de entrada en este negocio es la de salida", dice Rivera.

Fallos ejemplares

El estigma del fracaso se da en todo el mundo, pero según resultados del estudio, en Chile -y en la mayoría de los países de la región- esta percepción es más fuerte.

"Aquí hay una cultura de aversión al riesgo. Si tú en el colegio contesta una pregunta de forma correcta, obviamente va a estar en el mejor de los mundos. Pero en Chile si tu no la contesta, está mejor de lo que si la contestas mal", opina Rivera.

Uno de los objetivos del proyecto es cambiar este prejuicio cultural a través de un esfuerzo de comunicación, que pondrá delante de la gente ejemplos de "fallos brillantes".

"Hay que promocionar los modelos a imitar, mostrar como son los re-emprendedores de éxito. Un buen ejemplo vale más que cien seminarios", dice Roure.

El re-emprendimiento supone, además, un "efecto aprendizaje", ya que los que lo intentan de nuevo son capaces de capitalizar los errores cometidos, agrega el profesor de IESE.

Los modelos a seguir

El proyecto de re-emprendimiento se basó en un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE ) sobre las mejores prácticas de prevención y alerta temprana de dificultades financieras y de apoyo a la resolución. Según el estudio, al menos 15 de los 26 países analizados cuentan con este tipo de instrumentos. Los otros 11 -Chile incluido- no poseen ningún sistema de alerta.

Entre las prácticas destacadas y que deberán ser implementadas también en el país, están los "centros de asesoramiento directo para la prevención y diagnóstico", fundamentado en un modelo francés, que pone a disposición de las empresas una base documental en internet con herramientas de ayuda para la anticipación, detección y tratamiento de crisis financieras. El usuario hace un auto-diagnosis y se le exponen orientaciones y propuestas de solución.

De Holanda se importará la idea de una organización de empresarios, directivos y expertos retirados que analizan la situación financiera de la empresa y ofrecen asesoramiento estratégico a título voluntario, y de Estados Unidos se traerá el modelo de asociaciones dedicadas a la profesionalización de la práctica relacionada con las situaciones de crisis, insolvencia y quiebra que, además, actúan como organismo de certificación.

Otras herramientas desarrolladas en Nueva Zelandia, Reino Unido y Australia también deberán ser adoptadas en el proyecto.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Gira de Bush en Latinoamérica,¿Amistad o interés?

Desde mañana el presidente George W. Bush iniciará su gira latinoamericana, donde se propone un proyecto de ayuda económica, similar al de 1961 (Alianza para el Progreso) para los países más pobres del continente. Se han comprometido US$ 500 millones, donde:



  • US$385 serán destinados a la compra de viviendas

  • US$75 para financiar cursos de inglés a 650 mil estudiantes

  • US$40 destinados a programas de salud.

Sin embargo, este monto es 200 veces inferior al de la Alianza del Progreso, y, como señaló Peter Hakim, del Diálogo Interamericano, "Hay un mayor sentimiento antiestadounidense en la región y eso preocupa".


El acercamiento de Bush a la región, descuidada en estos últimos 6 años según analistas en Washington, tiene como fín crear un contrapeso debido a la influencia que ha tomado el presidente Hugo Chávez, en la región. También Bush busca un lavado de imágen, y donde no hay que olvidar que un significante porcentaje de población en su país son inmigrantes latinos.


"Mi mensaje para esos 'trabajadores y campesinos' es que ustedes tienen a un amigo en Estados Unidos que se preocupa por su situación difícil", dijo Bush. El problema está en que no se está llevando a cabo una estrategia amplia,y donde, por lo tanto y como dijo Peter Hakim, "Se está tirando el dinero".


No podemos dejar de lado que en la expansión de los programas de viviendas también está incluido Chile, un tema que no podemos dejar pasar.



Ignacio Larraín V.


Fuentes: El Mercurio, www.cooperativa.cl, www.bbcmundo.com.




¡Bienvenidos!

Los estudiantes de primer año de Ciencia Política y Políticas Públicas de la Universidad del Desarrollo le damos la bienvenida a nuestro portal, donde se informará de todo el acontecer político y social que acontece en nuestro país, y por supuesto en el mundo. También podrá participar en los debates propuestos e intercambiar ideas con nosotros.

¡Su opinión es muy importante, compártala con nosotros !

Ignacio Larraín V.
Estudiante
1º año Cs. Pol. UDD.